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Roscos de huevo y limón

https://mastercocinillas.com/2013/12/13/roscos-de-huevo-y-limon/

¡Aloha!

¡Volvemos con una receta para morir de gusto! Se trata de estos maravillosos roscos de azucar huevo y limón. Son más bien típicos de la semana santa… pero el otro día se me antojaron y me los hice, así que comparto la receta:

INGREDIENTES

– 4 huevos

– 1,5 kg de harina de trigo

– 2 sobres de levadura (60 gramos aproximadamente)

-1,5 litros de aceite de oliva

– 2 limones

– 2 yogures de limón (también va bien con los griegos)

-1 kg de azúcar aproximadamente

– 1 vaina de vainilla (opcional)

-1 chorro de anís (opcional)

En primer lugar tenemos que dorar un poco el aceite que vamos a utilizar para nuestra masa, así que medimos dos vasos de aceite de oliva y los ponemos a calentar en una sartén con la piel de un limón (sin meternos mucho en la parte blanca, que amarga). Podríamos añadir también el polvo de una vaina de vainilla y luego echarla al aceite, pero sin vaina va bien también.

Bien, una vez caliente el aceite y veamos salir pequeñas pompas de las cáscaras de limón que hemos echado, lo apartamos y dejamos enfriar.

Mientras tanto podemos ir tamizando la harina con la levadura para que se vayan haciendo amigas. Es tan simple como pasarlas juntar por un colador y dejarlas un rato en el cuenco que utilicemos. Tras esto, añadimos los huevos, los yogures, 2 vasos de azúcar (con el mismo vaso que medimos los dos de aceite al principio) y, por último, añadimos el aceite con las cáscaras de limón. Hay que tener cuidado de que no sean muy gruesas estas cáscaras y más si nuestra batidora no es muy buena, porque no se podrán batir bien y quedarán trozos demasiado grandes en nuestros roscos. Así que si son muy grandes aconsejo picarlas antes de batir.

Bueno, una vez batido todo esto, ya tenemos nuestra masa. Hay que limpiar bien una superficie lisa y muy importante, que esté bien seca. Echamos harina y vertemos nuestra masa. Notarás que está pegajosa, no te asustes, es cuestión de tiempo y paciencia que cada vez se haga menos pegajosa y es tan sencillo como ir añadiéndole harina a la vez que vas moviéndola para que la vaya absorbiendo.

Cuando veas que no se pega a la superficie donde estás trabajando es el momento de dejar de echar más harina. Entonces lávate y sécate bien las manos y prepara un plato o una tacita con un poco de aceite de oliva para poder manipular mejor nuestra masa sin que se pegue.

Ve haciendo especies de dedos y le das forma. Hay quienes lo hacen alargados, aunque para mí lo ideal es el rosco. Procura hacer bien el cierre del rosco mezclando las dos partes bien y luego dándole forma otra vez para que no se abran en la fritura. (Aconsejo que los vayas colocando en una superficie limpia con un poquito de aceite de oliva en ella para que no se peguen).

Preparamos la sartén con aceite en abundancia (por la mitad más o menos) y cuando notemos que está caliente echamos pocos roscos (máximo 3, si la sartén es muy grande). Lo digo porque aquí es cuando vamos a ver cuánto va a crecer nuestro rosco y no es nada recomendable que choquen entre ellos. Es muy importante también que hasta que no estén dorados no los toquemos con nada porque se romperían. Esperamos a que se doren por esa parte y tomen un color canela. En ese momento si se pueden dar la vuelta con cuidado. El aceite nunca puede estar ni muy caliente ni muy frío tampoco, así que no tengáis prisa para dejarlo enfriar si es necesario, al contrario, meterlos en el aceite demasiado frío provocaría que se rompiesen. Así hay que pillarle el puntito. Una vez lo tengas, será coser y cantar o más bien… ¡cocinar y comer! Y luego vete a bailar o a correr o algo, porque vaya tela con los roscos.

Nos falta el último y más sencillo paso: ponemos en un plato hondo azúcar (ésta en verdad se muele, o sea, tu abuela lo molería fijo, ya si quieres que quede más bueno, pues coges un mortero y lo mueles para que quede más finito, sino pues tampoco pasa nada) con canela. Se mezcla todo bien y el color tiene que ser más bien marrón, si queda muy blanco es que tienes que echar más canela. Una vez tengas la mezcla solo tienes que pasar los roscos (”emborrizarlos” como diría mi madre).

Muy importante: Sé que te van a salir a la primera y que van a tener una pinta de muerte, pero no te recomiendo que te los comas calientes, ¡espera a que se enfríen!

https://mastercocinillas.com/2013/12/13/roscos-de-huevo-y-limon/

Espero que os haya gustado, ¡ buen provecho !

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